ACABADO

Culminamos el proceso trabajando el acabado final de los fondos, rascando con cuchilla manualmente primero para terminar de pulirlos a máquina.

Por último se remachan los aros finales con los clavos definitivos.

Ya acabada la bota,  el fondo recibe mediante láser la marca de nuestro logotipo, así como información solicitada por el cliente.

Llegado este momento, la bota es transportada en los camiones rumbo a nuestra bodega Páez Morilla, donde se envinará un año con vino de Jerez y así convertirse en una de las afamadas “Sherry Cask.”